Grabaciones
Artículos
Suscripción



           

           Entrar
       
           

         ¿Y la contraseña?

            

           Tu perfil

Contactar



         

          Mi perro me traerá tu mensaje

Me gusta mi trabajo!

Hola, os estaréis preguntando si me he perdido, porque últimamente no publico gran cosa, pero os aseguro que no estoy en la playa tostándome al sol, sino preparando nuevos contenidos y modificaciones en la web, además de estar muy ocupado con las consultas, la preparación de cursos y un millón de cosas mas.

Ayer, llamó a la puerta un joven de color. Hombros caídos y el rostro apesadumbrado, se ofrecía para hacer cualquier trabajo.
No tenía faena alguna para el, pero le dí un euro para el autobús.
Volví a sentarme ante el ordenador, donde estaba haciendo las últimas correcciones para el libro de las progresiones secundarias de la Luna. Luego os cuento algo mas acerca de esto.

Sentado frente al ordenador, me paré un momento a pensar, poniéndome en el lugar de ese muchacho. Me hizo recordar cuando yo era mas jovencito, y también emigraba para buscar trabajo en las vendimias en Francia, o en las cosechas de la aceituna y la naranja en la isla griega de Creta.

Yo también he cavado zanjas.
Ayer por la mañana tuve un cliente en casa, para una lectura, y luego estaba terminando de revisar y corregir el libro de las lunaciones, del que luego os hablaré.
!Me gusta mi trabajo!, -pensé-. Tiene sus desventajas también, como todo oficio, pero lo prefiero a cualquier otra cosa. Salvo por supuesto estar tumbadito en la playa viendo el tiempo pasar muy despacio mientras las olas rompen en la orilla. Por algo Piscis es el signo opuesto a Virgo.

Por la noche tuve un sueño. En el, era yo quien buscaba trabajo, en una especie de polígono industrial. En una almacén, le hablaba a unos señores acerca de todas las cosas que sabría hacer para serles de utilidad, y me preguntaron si podría matar una gallina y desplumarla para ellos mientras me presentaban frente a las narices al reo en cuestión; un pobre pollo que miraba a su alrededor con ese aire desconcertado de quien no sabe lo que está pasando pero no se espera nada bueno del ambiente que respira.

Imaginaos estar desesperado por trabajar y van y te piden hacer algo para lo cual no tienes estomago. Decliné la oferta, mientras fijaba a los ojos al pobre animal, que supongo reconoció en mi expresión facial algo que le resultó familiar, porque me devolvió una mirada llena de comprensión.

Los sueños son muy extraños, porque a veces un sueño que comienza al interior de una realidad perfectamente plausible, comienza a metamorfosear aspectos de esa realidad, que se van de pronto convirtiendo en un absurdo total. Y eso es lo que ocurrió en el sueño.
El pollo, de pronto empezó a parecerse mucho a esas viejas señoras de pueblo, vestidas de negro y con un moño, enjutas y anchas como toneles. Si, a eso se parecía aún conservando las dimensiones habituales en un pollo.

El dueño de la criatura me pidió, una vez mas, si quería enganchar al pollo por el pescuezo a un garfio que pendía del techo junto a una improvisada mesa de matarife, donde tuercas engrasadas y herramientas de mecánica fueron apartadas para dejar paso a un cuchillo de cocina y un afilador.

-No puedo- fue mi respuesta, así que él mismo se encogió de hombros, como dando por terminada nuestra entrevista de trabajo, y enganchó el pollo al garfio. Allí estaba el animal, que para entonces estaba adoptando cada vez mas características antropomórficas, la mas sorprendente de todas,… una repentina capacidad de hablar.

-Pues no se está tan mal aquí ¿verdad?,- dijo la gallina sonriendo a su verdugo, que la ignoró mientras se ponía a frotar despreocupadamente la hoja del cuchillo y el afilador con enérgico gesto.

Ante la evidentemente fallida tentativa del ave, que colgaba tristemente del gancho, por establecer algún vinculo de simpatía y complicidad con el carnívoro señor, la pobre, -cambiando de táctica,- optó por dirigir hacia mi la mas desgarradora mirada suplicante, como si entendiese que el petrificado soñador era su última esperanza para salir de aquel espantoso malentendido.
Los amigos del asesino, que esperaban el desenlace sin el mas mínimo atisbo de remordimiento comenzaron a reír. Uno de ellos exclamó entre carcajadas: -!Mira, el pollo creé que tu eres su salvador, jajaja!-

En ese momento, justo cuando posiblemente el sueño estaba a punto de dar algún inesperado giro, hacia… solo dios sabe donde, nos despertó el bip electrónico de mi despertador.

Siempre hay un momento mágico, en esos instantes entre el sueño y la vigilia, donde la apenas incipiente conciencia del mundo real se mezcla con el contenido del sueño, y ambas realidades se solapan, se entretejen. Me incorporé lentamente y busqué con la mirada a mi alrededor la confirmación sensorial de que la pobre señora gallina había realmente desaparecido.

Luego, el primer pensamiento racional surgió como una incrédula voz en mi mente:
…!¿Un pollo que habla?!…

La verdad es que una de las mas espantosas consecuencias de la expansión descontrolada de la locura, institucionalizada como eje de referencia de las decisiones del mundo de la política y las finanzas, -reflejada en Plutón en Capricornio- es la horrible sensación que el hombre tiene de no poder vivir con un sentimiento de pertenencia a una comunidad, a una cultura, a una civilización que haga sentirle útil y valioso, mas allá de su mera función como operario de una máquina, o como pollo de corral que ha de ser sacrificado para satisfacer los apetitos insaciables de una minoría.

No pretendo hacer de un simple sueño un argumento social. Evidentemente los sueños pueden tener múltiples interpretaciones. Se me ocurren otras.
Si un día ese joven vuelve a mi puerta, creo que me pararé a preguntarle si sabe cocinar.
Quizás conozca una buena receta de su pueblo. Podría pagarle por enseñármela y quedarse a comer.

A veces, los pequeños gestos son los que mas cambian el mundo.

Me gusta mi trabajo, si.
Me deja una sensación agradable, saber que nadie tiene nada que reprocharme respecto a el.
Y además, esta mañana, el mero hecho de tener puesto el despertador a una hora decente, para levantarme a trabajar,…! le ha salvado la vida a un pollo!!

Bien, hablando de trabajo. Casi he terminado de escribir un libro que se titula: Progresiones secundarias de la Luna y el devenir de la existencia.
En breve, lo tendréis a vuestra disposición en formato pdf, y quiero que todos aquellos que habéis seguido con interés el Blog sobre la luna progresada lo compréis, porque es muy bueno!

Tiene los contenidos corregidos y expandidos de todos los artículos aparecidos en AstroBlog, pero además tiene un capitulo que explica todo acerca de las fases de la Luna, es decir, del Ciclo Soli-Lunar en progresiones secundarias, con una descripción detallada de sus ocho fases.
Además tiene otro capítulo sobre la Luna progresada y las doce casas, y otro capítulo, también inedito sobre los planetas y los aspectos en el horóscopo progresado.
Es decir, mucho material inedito, que no aparecerá en el Blog, pero que por 10€ lo tendrás en tus manos.
Mas de cincuenta páginas, alrededor de 30.000 palabras de conocimiento condensado!

Os avisaré en cuanto tenga el sistema de descarga preparado.
Y lo siguiente, va a ser la Librería de grabaciones que ya sé que hay muchos que llevan tiempo esperándola. No se hizo roma en un día, no.

Dejo de cacarear, y me vuelvo al trabajo. No os perdáis, que no me olvido de vosotros!

Hasta la siguiente entrada,

Un saludo,

Juan de la Fuente.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • Digg
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Una Respuesta para Me gusta mi trabajo!

  1. Elia 2 Junio, 2014 at 7:47 pm #

    Hola Juan, como en tu sueño del pollo (cuantos pollos somos en este mundo?)
    mi respuesta viene a deshoras, quiero decir, para mí tu texto es nuevo y está recien leído.
    Me gusta mucho, porque a mi también me gusta mi trabajo! aunque estoy en los preliminares de lo que me gustaría hacer. Yo también hice muchas cosas antes de escribirte esta respuesta – así que con mi Piscis bien “enfatizado” puedo practicamente sentirme en el pellejo del “pollo”….y también en el del chico que llamó a tu puerta….pienso que tu idea de hacer un intercambio de conocimiento y un rato de comida, calor humano y charla – sería ideal.

    Un abrazo y gracias por todo lo que haces cuando estás contigo mismo, y cuando nos lo transmites a los demás!

Deja un comentario


Informacion Legal
Terminos & Condiciones
| Politica de Privacidad | Aviso Legal | Contactar 

_________________________________________________________

astrologiadelafuente.com - © 2011~2014
Todos Los Derechos Reservados - Juan de la Fuente - St Esteve de Palautordera, España